Descubrímos el mundo… gracias a tu cáliz
Bebiste del néctar de la vida, para nacerme
Mi cabeza se asomo despavorida, tu ubre se fundió en mí, como dos soles
Me alimentaste con la totalidad de todas las cosas, sin filtros
Y eso me empujo a la vida sin ton ni son
Me hiciste conocer la Tierra, me diste el envión exacto!
Me regalaste esa sensibilidad absoluta, que solo yo supe llevarla
Me colgaste un cuadro de infancia, con la frase que decía…;”Solo dos cosas podemos dejarle a nuestros hijos, una es raíces, la otra es alas”…. Y mi testa lo leyó cada mañana , y se impregnó como garrapata en mi sangre
Limpiaste y bañaste cada agujero que yacía en mí, y en el hogar
Gritaste en alto tu bronca, tu insatisfacción, y me hiciste rebelde, y apasionada
Me hablaste de Amor cada tanto, con un lagrimón en la mejilla…y se te escapaban risas con tu media naranja, Enseñándome inconscientemente, que el amor existe…Aunque sea tan demente y cobarde
Me retaste infinitas veces, con razón y sin ella, y así me acomodé en esta selva…me tocaste tus castañuelas, y sin querer mis dedos corrieron al piano desde pequeña…
Creciste conmigo y yo ,a tu lado pero desde lejos, con vos. Nos hicimos amigas, nos juzgamos, nos peliamos y nos amamos.
Me dejaste ir…llorando como una leona sin su cría, lloraste hasta reventar, y la lejanía a mi me dejó un dejo de melancolía eterna.
Me dejaste ir…libre, y sin pensarlo viví cosas que jamás vos…y te las mostré con golpes contra un muro mil veces, y aprendí a crecer a los ponchasos, bruscamente.


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